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Pregón D. José Manuel de Molina Bautista

XXIV Pregón de Semana Santa de los Moraos
 
Pronunciado por D. José Manuel de Molina Bautista
 
Centro Cultural Vicente Aleixandre
Alhaurín de la Torre  21 de Marzo de 2009
 
 
Estimado Hermano Mayor de la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de los Dolores.
Ilustrísimo Señor Alcalde-Presidente y miembros de la Corporación municipal de Alhaurín de la Torre. Hermanos Mayores de las cofradías de Pollinica y Veracruz.
Autoridades, vecinos, familiares y amigos.
 
Hermanas. Hermanos.
 
Muchas gracias por vuestra presencia.
 
Gracias mi estimado Juan Prados, Hijo Predilecto de Alhaurín de la Torre, por tan amables palabras de introducción hacia mi persona, pasándome el testigo de un pregón que hiciste tan bien el año pasado.
 
En primer lugar yo quiero agradecer a mi Real Hermandad este altísimo honor de elegirme para que pueda ensalzar, pregonar, gritar en voz alta que Jesús existe.
 
Cuando nuestro estimado Hermano Mayor Sebastián me propuso dar este pregón, acepté inmediatamente, aún pensando que era inmerecida esta enorme dignidad.
 
Soy de los que piensan que hay que cumplir un ?cursus honorum? como hacían los romanos.
Un curso de honores, una escala de méritos para ir pasito a pasito llegando hasta donde quieran los demás, y hoy, de verdad, creo que me han saltado sobre muchos hermanos y hermanas que se merecen más que yo, esta oportunidad de loar a nuestros Sagrados Titulares.

Buscando qué decir esta noche, encontré la parábola del fariseo y el publicano. El fariseo, que se creía superior a los demás erguido en el templo, y el publicano, que no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo y que reconocía sus pecados humillado ante Dios, y de este modo fue perdonado.
 
Yo a menudo me he sentido como ese publicano, pero una sola palabra de nuestro Señor ha servido para sanarme, y así, reivindicado y gozoso por la gracia de Dios, empiezo emocionado y dispuesto este pregón, para intentar responder a tan generoso ofrecimiento, con la mayor entrega que este joven Morao, pueda dar a su Hermandad.
 
NON NOBIS, DOMINE, NON NOBIS
SED NOMINI TUO DA GLORIAM
 
NO A NOSOTROS, SEÑOR, NO A NOSOTROS
SINO A TU NOMBRE DA GLORIA
 
Esta inscripción en latín estaba en una lápida colocada en la Catedral de Málaga, cuando empezó a construirse el templo sobre la antigua mezquita.
 
Este es el significado del pregón de esta noche. Un discurso no destinado a alabar a los presentes, no preparado para ser más original o elocuente que otros.
 
Es un pregón dirigido a Dios. Para dar gloria y alabanzas a Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso y a María Santísima de los Dolores.
Un pregón para reforzar nuestra fe y nuestra hermandad, unidos todos bajo una misma oración, un mismo sentimiento cristiano.
 
Una fe y una oración que los alhaurinos llevan siglos dirigiendo a Nuestro Padre Jesús, del que este año celebramos el 60 aniversario de su actual talla, que tan magistralmente hiciera Pedro Pérez Hidalgo.
 
El mismo Nazareno que ya estaba en la iglesia parroquial en el siglo XVII y a cuyo nombre se encomendaban los vecinos en sus últimas voluntades o testamentos, como este antepasado que escribía:
 ¿pido que mi cuerpo sea enterrado vestido con túnica de las que usan los hermanos de la Hermandad de Jesús Nazareno?
 
Y también se encomendaban a  María Santísima de los Dolores, entonces con su cofradía propia, como decía esta otra vecina hace doscientos años: ?pido que siendo fallecida, se vista mi cuerpo con túnica de la Hermandad de María Santísima de los Dolores de la que soy hermana?.
 
Las hermandades como vemos, surgieron no sólo para fomentar la enseñanza y devoción cristiana, representando distintos momentos de la Pasión y Muerte de Jesús, sino también, para acompañar a los difuntos en sus últimos momentos sobre la tierra.
 
Un servicio para rezar por su salvación eterna, mientras les recordamos y añoramos, a veces sin comprender por qué se van tan pronto tantas buenas personas al cielo.
 
Por ello dice el Señor: ?Convertíos y apartaos de vuestros pecados, haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.
Yo no me complazco en la muerte de nadie.
Convertíos y vivid?.
 
Así lo hacemos. Porque tenemos Fe. Porque creemos en la Resurrección. Porque sabemos del valor de la oración y el recuerdo siempre presente a nuestros seres queridos.
Por eso os pido esta noche una oración contenida  dedicada a todos los hermanos y hermanas que han fallecido.
Y para expresar esta oración esta noche, os ruego, que en memoria de todos, entre ellos recientemente el autor del lienzo del estandarte de Padre Jesús, Julio Hernández, y nuestro querido anterior hermano mayor Juan Garrido Herrera, les dediquéis un fuerte y emotivo plauso.
 
Siguiendo con las referencias históricas, según un escrito que tuve ocasión de leer en el Archivo Díaz Escovar de Málaga, en 1777 Nuestro Padre Jesús ya tenía un camarín o retablo propio de gran mérito construido con las ofrendas de los fieles.
 
Por otro documento, que nuestro querido Juan Benítez publicó antes que yo, sabemos que Nuestro Padre Jesús estaba en su altar portando una cruz con remates dorados. Llevaba tres potencias de plata sobre su Santo Rostro y vestía una túnica de terciopelo morao con galón y cordones de seda. Igual que hoy.
 
En ese mismo documento histórico, un inventario parroquial de 1778 que está en el Archivo de la Catedral, leí la referencia a Nuestra Señora de los Dolores, que tenía también altar propio en la iglesia de San Sebastián.
 
En esta relación se describía que su altar estaba iluminado por una lámpara que la tenía un ángel, y añadía otros datos interesantes como el resplandor que llevaba sobre su cabeza o el puñal de plata sobre su pecho, que entonces como hoy sigue llevando.
 
Esta devoción por nuestros Sagrados Titulares salía del templo cada Semana Santa para que Jesús Nazareno y su Santísima Madre, irradiaran la fe cristiana por las calles de Alhaurín de la Torre.
 
Un pueblo alhaurino que se entregaba con sus venerables imágenes el Domingo de Ramos, el Jueves y el Viernes Santo, realizando el tradicional Paso en Vivo.
 
Una tradición que organizaban los Hermanos de Dolores y los Hermanos de Jesús. El Domingo de Ramos saliendo desde El Portón y el Jueves Santo desde Los Callejones. Primero desde la finca de Paco Santos y después desde el Molino Colorao.
Una tradición que como sabéis, se perdió en Alhaurín de la Torre durante tiempos difíciles de nuestra historia.
 
Este Paso en Vivo recreaba la Pasión y Muerte de Jesús, con unos alhaurinos vestidos con túnica y cubiertos con caretas con los nombres de los apóstoles.
Otros eran los malos, los rabiches, con sus caretas alargadas y vestidos estrafalarios para perseguir a Judas y representar a los que condenaron a Jesucristo.
Y también formaban parte de esta extraordinaria tradición los armaos, unos vestidos como soldados romanos y otros como granaderos decimonónicos. Una tropa que como bien glosó hace dos semanas el investigador Francisco Priego, que vino de la mano de nuestro hermano y anterior pregonero Salvador Gómez, bien podría tener raíces en los tiempos de la Guerra de la Independencia, relacionados con las tropas francesas prisioneras en la batalla de Bailén.
 
Afortunadamente, en 2008 la Pollinica, que sale el Domingo de Ramos de El Portón como el cortejo de antaño, recuperó la tradición de unos granaderos dando escolta al trono, en este caso del grupo de recreación Reding.
No fue pues ninguna excentricidad o invento, sino la recuperación de una dignísima representación tradicional que confío volverán a repetir.
 
Por nuestra parte, los Moraos, espero que pronto queramos recuperar algunas otras escenas de aquel Paso en Vivo.
Al menos el cortejo de apóstoles con sus caretas, tal como aún se sigue haciendo en otros pueblos andaluces. Sin olvidarnos de la colaboración con el taller municipal de teatro, que ha representado durante varios años y en este mismo escenario, la Pasión de Jesús con impresionante éxito.
 
En aquellos años de principio del siglo XX también se procesionaba un Sepulcro o Cristo Yacente.
Como describía el periodista y secretario de la Hermandad de los Dolores, José Roca Ortega, durante la Semana Santa de 1929 el Jueves Santo salían Nuestro Padre Jesús y la Virgen de los Dolores, y el Viernes Santo, de nuevo la Virgen de los Dolores pero ahora acompañando al Sepulcro.
Cuando regresaban al templo procesionaba la Virgen de la Soledad y finalmente cuando ésta se recogía, salía Nuestro Padre Jesús de la Misericordia. Como vemos. No había problemas para compartir juntos la devoción por las calles de Alhaurín de la Torre.
 
Recuerdo esto porque el imaginero Esteban Pérez Palma ha tallado un magnífico Cristo Yacente en el Sepulcro. Una imagen que salvando recelos espero se pueda procesionar en próximos años.
 
Para los agnósticos el Sepulcro podrá ser sólo otro atractivo turístico que contribuirá a que la Semana Santa de Alhaurín de la Torre sea aún más grande con esta excepcional obra de arte en la calle.
 
Para los fieles, el Santísimo Cristo Yacente es una representación que conmueve y mueve a la oración, haciéndonos sentir más cerca de Dios, para poder continuar su obra.
 
Una obra a la que las cofradías locales ya dedican tiempo y dinero para ayudar a los más necesitados. Por ejemplo los Moraos hemos dedicado trabajo y apoyo económico a varias asociaciones y ongs como Amigos del Pueblo Saharaui, Aid Children of The World, Coprodeli, Cáritas Parroquial y La Sonrisa de un Niño, pero es verdad que hace falta aún mucho más.
 
El año pasado el vicario parroquial nos pidió a los cofrades más implicación en ayudas sociales. Es un problema complejo que no podemos ignorar porque las cofradías somos parte de la Iglesia, y la Semana Santa es ante todo, una expresión cristiana.
Está claro que nuestro fin principal es rendir culto público a nuestros Sagrados Titulares, pero también, como nos pidió el nuevo obispo de Málaga Monseñor Jesús Catalá en su toma de posesión del pasado diciembre, los cofrades tenemos que vivir la fe en Jesucristo, y dijo el obispo,
iluminando y transformando las realidades temporales
iluminando y transformando las realidades temporales.
 
Efectivamente, lo mismo que antiguamente las cofradías daban un servicio religioso acompañando a los difuntos, hoy nuestra sociedad opulenta tiene otras necesidades como cuidar a los mayores y ayudar a los más necesitados, personas en apuros que no necesariamente están lejos de nuestras fronteras.
Por ello, estoy seguro que juntos, parroquia y cofradías, seguiremos trabajando en una colaboración necesaria para el bien de nuestra comunidad.
 
Los Moraos como decía, se entregan ayudando a los demás.
Con alegría, con ilusión, con ganas de hacerlo bien.
¿Y sabéis por qué es así?
 
Porque sale de natural
Porque aprendemos de nuestros mayores
Porque creemos en algo muy grande, inconmensurable.
 
Porque no somos Moraos por generación espontánea, por imitación de otros pueblos, por capricho de nadie.
 
Somos Moraos, porque tenemos el corazón Morao.
 
Es algo que está ahí y surge en cualquier momento,
no es porque te inscribieran tus padres,
no es por tradición o costumbrismo,
no es por salir en una procesión, ¡qué va!.
 
Ser Morao es un sentimiento, un compromiso, un comportamiento, una devoción,
 
Ser Morao es dialogar con nuestro hermano para caminar juntos buscando la paz,
 
Ser Morao es gritar,
 
¡¡¡ Padre Jesús, tú me has guiado antes de nacer, sálvame !!!
 
¡¡¡ Santa Madre de los Dolores, soy tu hijo perdido, ¡!! ayúdame ¡!!
 
En mi caso particular, era Morao desde que nací aunque como tantos otros, no lo sabía aún.
Me explico: Mi querida abuela Manuela había perdido varios embarazos y cuando por fin tuvo a mi madre, su oración y su fe, con la ayuda de la comadrona, permitieron que mi madre sobreviviera al parto.
Por ello mi abuela, desde entonces, como agradecimiento por esta felicidad, quiso que su hija se llamara María Dolores, y desde ese día hasta su muerte, mi abuela llevó un hábito negro en honor de la Virgen de los Dolores, siempre con su medalla al cuello.
 
Cuando yo nací, mis padres me inculcaron los valores cristianos y el interés por la Semana Santa malagueña, que yo agradecí llevando sobre mis hombros a imágenes tan queridas como Nuestra Señora de Gracia y Esperanza de la cofradía de los Estudiantes, María Santísima de Consolación y Lágrimas, de la archicofradía de la Sangre, y como no, María Santísima de los Dolores, en este caso de la cofradía de Dolores de San Juan.
 
Después, cuando he tenido conciencia de mi vida, me he unido a otra María Dolores. La mejor compañera que un hombre pueda desear, mi querida Lola. Logrando gracias a nuestro amor, lo que una pareja conyugal debe ser, no ser dos, ser sólo uno. 
 
Cuando llegué a Alhaurín de la Torre quiero ser un alhaurino más, quiero trabajar por este pueblo, quiero agradecer la acogida hospitalaria de sus gentes, y voy conociendo a algunos de sus mejores hijos, que curiosamente, eran casi todos Moraos.
 
Comienzo en la casa empresarial del gran alhaurino que es, Francisco Ruiz Alcázar. Él me habla de cómo eran las procesiones cuando era hermano mayor hace treinta años, cuando los vecinos acogían en sus casas a los músicos de las bandas para darles de comer, del año que vinieron los regulares, o cómo se dieron los primeros pasos para que la espontánea pero anárquica vestimenta de los portadores de trono, se convirtiera en la elegante uniformidad con chaqueta y corbata que hoy llevan.
 
Al mismo tiempo, mi interés por la historia local me lleva hasta nuestro querido Manuel López Mestanza.
Estoy seguro que si tuviésemos que personificar a un hombre bueno de Alhaurín de la Torre, elegiríamos a nuestro hermano como uno de sus mejores exponentes. Él, su padre que fue Hermano Mayor, toda su familia, no hay duda que son un buen ejemplo cofrade y alhaurino.
 
A otro gran morao, el que más años tuvimos como hermano mayor, nuestro querido, fallecido pero no olvidado, Juan Benítez Navarro, también lo conocí gracias a la historia.
Había escrito yo un artículo en La Fontana sobre el origen de la palabra Jabalcuza, la montaña de la fortuna, y quiso conocerme empezando desde entonces a compartir informaciones y vivencias para disfrutar de esta pasión común.
Algún tiempo después me pidió que fuese al Archivo de la Catedral, que siguiera por donde él se había quedado porque hay que subir 60 escalones para llegar al archivo que está en la torre, y su salud ya no le permitía este esfuerzo.
 
Y allí fui, buscando datos cofrades, cumpliendo esta manda suya. Para que pudiésemos conocer más datos de nuestro rico pasado, descubriendo documentos preciosos para los Moraos, pero también para todas las cofradías de Alhaurín de la Torre.
 
Sin colores. Sin egoísmos. Recuperando una época en que además de las hermandades de Dolores y de Nuestro Padre Jesús, existían las cofradías del Santísimo Sacramento, Veracruz, Soledad, El Rosario y Ánimas Benditas.
 
En 1999 me hago vecino de Alhaurín de la Torre y vengo por primera vez a conocer la Semana Santa del que ya es mi pueblo.
 
Encuentro los actos del 50 aniversario de la talla de Nuestro Padre Jesús y veo a aquel hombre gigante que es liberado gracias a la bendición del Nazareno.
Ésta fue una colaboración excepcional con el Centro Penitenciario que debemos fomentar y ampliar, pues tenemos una relación privilegiada que permite que vengan internos a participar en nuestro cortejo procesional.
 
Qué mejor forma creo yo de representar el sufrimiento de Jesús camino del Calvario, que personas privadas de libertad obtengan permiso para acompañarnos y dar testimonio de fe en Jesús, pese a las dificultades de sus vidas.
 
Por ello pido que no perdamos este vínculo, que fomentemos este gran ejemplo que nos dan los presos participando en nuestra procesión.
 
Aquel primer encuentro con la Semana Santa de Alhaurín de la Torre fue para mí impactante. Lo recuerdo perfectamente.
 
Me veo en calle Álamos, feliz, gozoso. Llega la procesión tan magnífica, con tantos nazarenos moraos, con sus ricas túnicas y bastones, los estandartes, las bocinas, el olor a incienso, el fragor de los tambores y las cornetas, ?
y por fin, veo llegar a Nuestro Padre Jesús.
Viene el Señor con su cara de aflicción, con tantas gentes de promesa tras él, unos portando velas, otros llevando cruces. Varios con los ojos vendados, otros descalzos.
Un pueblo, pienso, no hace esto sino es por verdadera devoción.
 
Después llegan los nazarenos con túnica negra, la mayoría jóvenes mujeres que han dado impulso a las secciones de vela,  llevando estandartes con los misterios, mazas, faroles, dalmáticas y bocinas que componen la procesión.
 
Veo venir y saludo al Hermano Mayor también excelente como fue Juan José González.
Vienen los anteriores hermanos mayores.
Qué alegría conocerles, qué muestra de saber estar.
Qué orgullo debéis tener al haber tenido tan alta responsabilidad. 
Por eso os pido,
Queridos Hermanos Mayores que habéis sido.
Sois un ejemplo para todos nosotros por vuestro esfuerzo y vuestra devoción.
¡ acompañadnos siempre en la procesión  !
 
Y por fin llega la Virgen de los Dolores.
Cuántas velas iluminan su rostro. Qué maravilla de flores abriéndole paso. Qué prestancia en el caminar bien llevada por tantos hombres.
Ahí están el Chani, Juani Peña, Jesús de la Torre, Cristóbal Castillo, ? tantos y tantos hermanos que voy a ir conociendo con el paso de los años.  
 
En este tiempo también conozco a buenos hermanos cofrades de los Verdes y la Pollinica por supuesto, pero esta noche es morá, como podéis ver en este cielo que Antonio Solero ha iluminado con tanto cariño, así que permitidme que siga diciendo que el paso de los años me va acercando más a vosotros y voy encontrando a más buenos Moraos:
Pepe Benítez, Manolo Cantero, Manolo Cruz, Rafa Rodríguez, Pepe Palomo, Sebastián el Caracol ?
 
Sebastián, nuestro actual  hermano mayor que hace una labor callada que quisiera destacar.
 
Él y su junta de gobierno llevan adelante un proyecto tan enorme como es el nuevo palio para el trono de María Santísima de los Dolores, que se va a lograr en varios años con el apoyo de tantos de vosotros, que trabajáis en la cocina de la caseta de la feria y la romería, vendiendo lotería o callejeando puerta tras puerta con la pedía.
 
Suyo es también el mérito de publicar la revista Bendición, que sufragamos totalmente con nuestros recursos y que es la única que se edita sobre la Semana Santa de Alhaurín de la Torre. Revista, ya casi un libro, que cada año intentamos mejorar precisamente para reflejar el trabajo que dedicáis durante todo un año. No sólo el enorme esfuerzo para que todo salga bien el Jueves Santo.
 
Todo se logra con el empeño y la ilusión de todos vosotros, porque no hay nada más gratificante que trabajar con gusto por aquello en lo que creemos, en alguien muy superior a todos nosotros: Nuestro Padre Jesús y su bendita Madre.
 
Sabéis que yo colaboro también en proyectos de Internet.
Un año, para hacer un reportaje visito la Casa Hermandad que se levantó con el esfuerzo de tantos de vosotros.   
Allí descubro nuestro museo cofrade, el desgarro de la sinrazón con la reliquia de los dedos de la talla antigua de Nuestro Padre Jesús, la tradición y el honor recibiendo a tantos jefes militares y personalidades, los magníficos enseres alineados, ?
 
Pero sobre todo. Percibo la hospitalidad. La amabilidad.
 
El cariño que me demuestran las mujeres de la Rama Femenina, con personas tan esforzadas siempre, entregando generosamente su tiempo como Loli García Moyano, Loli Luque, Marilina Tomé, María Cárdenas, María Marín, María Chirre, las hermanas Rando, las hermanas Morales ?
Y sigo conociendo más buena gente: a Antonio el Guacho, a Frasco, a Sebastián González y sus excepcionales hijos, al entonces Hermano Mayor Ignacio Rebollo, caballero que tanto aportó al patrimonio de nuestra hermandad, al nuevo que elegimos, que fue mi estimado Alfonso García Rueda?
Todos Moraos, todos cordiales mostrándome el camino, ?
 
¡¡¡ Y ya no hay que pensarlo más ¡!!
Recupero mi esencia,
revelo que soy Morao.
Soy uno más,
 
Bendito el momento en que me acogéis en la Hermandad,
 
¡¡¡  Bendito Dios, que alumbra nuestras acciones ¡!!
 
Ya está dado el paso. Empieza el compromiso exterior con la Hermandad, porque el compromiso cristiano estaba siempre.
Sigo a Nuestro Padre Jesús.
 
Recorro tras él en silencio las calles del barrio viejo.
Calle del Albaicín, nombre morisco que nos lleva a nuestros más antiguos ancestros. Eje de la parte más tradicional, antes pobre con sus cuevas y chozas a la sombra de la torre. Hoy revitalizada por el esfuerzo de sus vecinos y la cercanía del centro de Salud.
Plaza de la Virgen del Carmen. Inspiración marinera para rezar a la Madre de Jesús, el mismo Hijo que en otra calle es nombrado Jesús del Gran Poder.
Es así. Enorme poder que nos llama, que nos habla, que nos pide que le sigamos y trabajemos en su creencia.
 
 
Celebramos los Besamanos, postración pública de amor y devoción de los hermanos ante Jesús y María.
Allí acuden la serena anciana y la niña recién nacida. El hombre curtido del campo y el empresario exitoso. El joven de la banda y el veterano jubilado.
Todos, humildes y respetuosos, postrándose ante Nuestro Padre Jesús y ante María Santísima de los Dolores.
 
Y después el chocolate, el bizcocho, las galletas, la fraternal unión de los que orgullosos se saben elegidos para cantar las alabanzas en color Morao, como este salmo que dice:
 
ALABA AL SEÑOR, ALMA MÍA.
ALABARÉ AL SEÑOR TODA MI VIDA,
MIENTRAS YO EXISTIERE, CANTARÉ HIMNOS A MI DIOS,
ALELUYA
 
----ENTRA LA SAETA DE SEBASTIÁN---
 
Muchas gracias, Sebastián González con esa saeta dedicada a su abuela y a Nuestro Padre Jesús.
 
Por fin el Jueves Santo.
El bullicio en la plaza es total. La gente se arremolina para el pasacalles. El anticipo musical que va a extender por kilómetros alrededor que ya ha llegado el día de los Moraos.
 
Calle abajo viene una banda, y otra, y otra, y otra y otra más!!, rivalizando para ver quién toca mejor, la más elegante, la que atrae más atención,
 
Y por fin llega la nuestra, la banda de cornetas y tambores de Nuestro Padre Jesús.
Qué elegancia traen, qué porte, qué finura, qué expresiones de satisfacción. Los trajes oscuros con galones dorados, los cascos plateados con los penachos moraos.
 
Este esfuerzo que empezó con José Antonio Bernal y otros jóvenes charlando en un bar, se ha convertido en una banda de la que todos los alhaurinos, del color que seamos, tenemos que estar satisfechos.
 
En esta banda que lleva el nombre de Nuestro Padre Jesús, hay muchos moraos pero también verdes y pollinicos, alhaurinos todos, jóvenes que disfrutan unidos compartiendo ocio y enseñanza.
 
Qué pena que tengan que salir a otros pueblos para tocar en otras cofradías, teniendo aquí más hermandades para acompañar, para alabar, como este año afortunadamente va a ocurrir también con la Pollinica.
Porque la música, es también la mejor forma de alabar como dice este salmo:
 
--ENTRA pista 1 CANTO GREGORIANO --
 
ALABAD AL SEÑOR
ALABADLE A SON DE TROMPETA,
ALABADLE CON SALTERIO Y CÍTARA
ALABADLE CON TIMBAL Y DANZA
ALABADLE CON CUERDAS Y ÓRGANO
ALABADLE CON CÍMBALOS JUBILOSOS
 
TODO LO QUE RESPIRA
 ALABE AL SEÑOR ¡!!
 
Al Señor, que cuando sube por calle Álamos queremos quitarle el peso de su cruz.
La gente le habla, le pide. Pero todas las voces callan para oír a la Coral Santa Cecilia.
 
Veni Creator Spiritus. Ven Espíritu Creador,-dicen las voces al Señor mientras éste se acerca.
Ven Espíritu creador
 
Visita las almas de tus fieles.
 
Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.
 
Tú eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, eres nuestra fuente viva de la que bebemos en especial unción.
 
Y Luego, cuando llega su Madre, el coro le canta Stabat Mater Dolorosa, Estaba la Madre Dolorosa.
No puede estar María Santísima de los Dolores de otra forma.
Languidecía y se dolía la piadosa Madre tras el calvario de su Hijo,  dice la letra.
Y el pueblo alhaurino se entrega, compartiendo el pesar, queriendo consolar su dolor. Rezándole:
Dios te salve María.
Déjame llorar contigo María de los Dolores,
Deja que me entregue a tu devoción,
Soy un hombre humilde y todo lo que tengo es gracias a ti
 
---FIN CANTO GREGORIANO- 140 ---
 
El cortejo sigue su camino. El Chorrillo abre las puertas de sus hogares y las mujeres ofrecen agua camino del Calvario.
 
Quieren mitigar la sed con una fuente de amor.
 
Al pasar ante la casa de Jáuregui se produce la magia.
Una lluvia en forma de pétalos de flores y arrolladora poesía sale del balcón, como expresión sincera para dar gracias a nuestra Madre.
 
Igual que esta noche.
 
ENTRA CARIDAD DEL GUADALGUIVIR
 
ENTRA POESÍA DE EMILIO JÁUREGUI
 
Gracias. Emilio Jáuregui.
 
Un año, me piden que vaya a la televisión municipal para colaborar en la retransmisión del Jueves Santo. Esta Torrevisión a la que tanto debemos estar agradecidos porque lleva a Nuestro Padre Jesús y a María Santísima de los Dolores a todos los hogares alhaurinos.
La televisión, que nos da la oportunidad de mostrarnos como somos y de explicar lo que sentimos, mientras acompañamos a nuestros Titulares por las calles de Alhaurín de la Torre.
 
 
 
 
 
Padre Nuestro que estás en los cielos, cuando caminas por calle Málaga vemos tu Divina Majestad. Yo no te llevo en mi hombro pero a cada paso que das siento tu bondad.
El año pasado pedí a un buen amigo que te llevaba, al Luque, que se acordara de mí y que su hombro y su esfuerzo fuesen también el mío.
 
Divino peso que hombres y mujeres cargan con satisfacción.
 
 
De pronto, te paras ante la Casa del Conde. Me llaman para que salga y deje el puesto de televisión y allí estás tú,  esperándome sobre un mar dorado con olas de flores morás.
 
Juani, tu Mayordomo, me pide que sea yo el que toque ahora la campana, el que llame a tus hombres para subirte nuevamente a los cielos.
---HAY UNA CAMPANA PREVISTA PARA TOCARLA EN UN LATERAL---
 
Sorprendido. Emocionado. Toco pidiendo atención,
--suena la campana en sonido real --tin tin tin tin tin tin tin tin tin --
dos toques,
--suena? tin tin
uno más,
--suena? tin
arrrrribaaaaaaaaa
 
¡¡¡¡¡ Padre Jesús que estás en los cielos.
 
Santificado sea tu Nombre.
 
Camina por Alhaurín de la Torre para que podamos alabarte !!!!!
 
Vuelves por calle Mesón. Antes se llamaba del convento cuando los frailes mínimos iban y venían en oración.
Ahora son los alhaurinos los que vienen y van.
Acompañan a Nuestro Padre Jesús que llega a la plaza y se gira para recibir a su Madre.
Por nuestros pecados se ve así.
Jesús va a morir entregando su cuerpo, pero antes quiere recordarnos que en nuestra mano está la salvación.
 
En la plaza llena de gente se hace el silencio.
 
Toca el clarín.
 
Suena el himno y mueves tu mano para bendecirnos a todos.
 
<ENTRA pista 3 MARCHA REAL, dura 1?01??>
 
Unos rezan una oración:
 
Señor Jesús danos la paz. Haz de nosotros verdaderos realizadores de bondad y de justicia: hombres y mujeres que se comprometan a construir un mundo más justo, más solidario, más fraterno.
 
Señor Jesús, vuelve a nosotros.
 
Otros, agachan la cabeza para recibir mejor tu don.
 
Somos pecadores que no nos atrevemos a mirarte porque por nuestra culpa te ves así.
 
Otros no rezan, no se mueven, no pueden hablar, ¡¡¡lloran!!!
recuerdan a los que ya se fueron pero volverán.
 
Porque creemos en el reencuentro,
 
En la salvación eterna.
 
Y cuando recibimos tu bendición Padre Jesús, todos, todos, agradecemos tu gracia como hoy solemos hacer,
 
con un gran aplauso,
 
con una gran ovación.
 
Amén
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